jueves, 22 de octubre de 2015

CONFESIÓN 7: BRING ME BACK TO THE FUTURE

Oh, waited so long,
For love to heal me so I'd feel it,
Thought it wasn't breathing then you came,

You proved me wrong again

If love were liquid it would drown me,
In a placeless place would find me,
In a heart shape come around me and then,
Melt me slowly down,
If love were human it would know me,
In a lost space come and show me,
Hold me and control me and then,
Melt me slowly down

-JOHNNY DOUGLAS, KAREN POLE

 Me recuerdo hace más de diez años, durante mi primer Handicap de las Américas en el Hipódromo, imaginando un futuro que ahora ya se convirtió en pasado. Me pienso hace 8 años soñando despierto en las playas de Tulum, imaginando Grecia y un proyecto que ahora es un valioso recuerdo del 11 de noviembre de 2011, y que ocurrió en la hermosa Isla de Santorini. Cierro los ojos y me veo caminando por la Colonia Centro de la Ciudad de México, construyendo en mi mente el día en que viviría con una pareja estable haciendo reuniones en casa con la familia y amigos, en las cuales todos podrían fumar, saltar en los muebles, bailar y cantar hasta altas horas de la noche.

Pero hace poco más de tres años tuve un sueño: estaba en una mesa larga con familiares, amigos y gente que aún no conocía pero que lucia contenta, todos vestidos con tonos blancos, beige y arena. Celebrábamos juntos y reíamos mucho, parecía un cuarto enorme o un espacio abierto, no era claro porque todo lo que nos rodeaba era una hermosa luz blanca. Cuando las risas aumentaron simplemente abrí los ojos tranquilo y me descubrí acostado solo en mi cama, eran casi las tres de la madrugada.

Justo en ese momento sonó mi celular lo cual me resultó extraño por la hora, no había registro del número entrante, pero no dude en contestar. La llamada llegaba desde el otro lado del océano Atlántico, se trataba de ese misterioso catalán que hace poco había conocido y con el que había salido sólo un par de veces más, no había recibido noticias suyas desde que él tomara un avión rumbo a Valencia, por lo que al escuchar su voz el cuerpo se inundo de una emoción enorme.

En ese momento no lo supe sólo lo sentí y fue hasta el momento cuando decidí tomar un vuelo a Barcelona, sin regreso definido, que logré explicarle a la razón una cosa: ese sueño había sido, como otras veces, un viaje en el tiempo. Estoy en el ahora construyendo aquella visión, con cada decisión que tomó confío en el resultado, sé de antemano que de todo el esfuerzo será para materializar esa escena: una mesa larga con familiares, amigos y con toda esa gente maravillosa que estoy conociendo, la familia que Sergi, mi pareja, ha elegido para acompañarnos a concretar ese y otros sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario